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miércoles, 9 de marzo de 2011

De dónde venimos y hacia dónde vamos: El tratado de Lisboa.

La política exterior europea, antes del tratado de Lisboa, se sostenía sobre dos vertientes diplomáticas. En primer lugar sobre la voz de la Comisión, y en segundo lugar, sobre la voz del austero Consejo representado por Javier Solana.

Con el Tratado de Lisboa se constituía un nuevo cuerpo diplomático comunitario. Con este texto trataban de conseguir garantías para que los Estados miembros tuvieran representación en el SEAE [Servicio Europeo de Asuntos Exteriores], buscando también un equilibrio funcionarial entre los miembros de la Comisión y del Consejo.

Con la creación de este organismo comunitario se desprende la voluntad, por parte de los Estados Miembros, de legitimar las decisiones sobre la política exterior europea.
Aunque el camino que se nos presente no sea halagüeño, el optimismo por gestionar nuestro entorno debe ser la obligación los dirigentes de esta nueva herramienta diplomática.

Las diferentes amenazas del gran tablero mundial, dominado estratégicamente por la supremacía desquiciante de los Estados Unidos, implican que Europa deba buscar un renovado protagonismo global, a nivel comercial, político y social, a través de una Nueva Diplomacia Europea influyente que fomente el equilibrio entre las potencias mundiales. La negociación, el liderazgo, el respeto, la creatividad y el sentido común deben ser sus señas de identidad.

Pero, ¿hasta dónde podrá llegar su influencia? Podrán influir en las decisiones del FMI, de la OMC, del BM, del G-20, y en el caso que pueda influir es importante saber el cómo, ¿qué políticas aplicarán? ¿Continuarán con las amplias tendencias neoliberales o se replantearán un nuevo modelo más equilibrado? Y en cuanto a defensa, ¿continuaremos dependiendo de la OTAN?

Desafortunadamente, mi intuición me obliga a decir que consolidar el SEAE se convierte en una tarea archicomplicada, tener una voz única y potente, aumentar su presupuesto y competir a nivel mundial con los viejos y los emergentes actores estratégicos, se convierte en una quimera que, actualmente, ni con Belerofonte se puede combatir.

Nos encontramos, por tanto, con un nuevo escenario multicolor dónde la seguridad energética y el cambio climático, la proliferación del terrorismo internacional y el riesgo nuclear, la reconstrucción del modelo financiero y la reforma económica del modelo neoliberal, se convierten en los retos del futuro, pero también en los desafíos del presente.

sábado, 26 de febrero de 2011

Che guevara habla del imperialismo

La geopolítica del imperialismo.
La Supremacía de los Estados Unidos.

La Geopolítica, como define John Agnew, es como un mosaico de lugares vinculados y diferenciados a través de formas diversas. [Es decir, territorios que tienen un valor estratégico añadido a nivel político y económico].

De hecho, Dominar la geopolítica es dominar un instrumento para la guerra. [También podría ser un instrumento para la paz]

Nuevo escenario Global.

Con la caída de la Unión Soviética, entrabamos en un nuevo escenario global marcado por la expansión de la globalización neoliberal a otras regiones. [Cambio de estrategias defensivas por ofensivas, periodo de 1991-2001 victoria en la guerra del golfo. Se acaba con la geopolítica ideológica, como diría Brzezinski].

Por lo tanto, con este nuevo modelo de estrategias ofensivas las principales potencias pretendían alcanzar:

Primero. El control de los territorios estratégicos, (un juego de política y geografía).
Y Segundo: el control de los recursos naturales de más valor.

A partir del once de setiembre de 2001, y con la caída de las torres gemelas, la administración Bush (encabezada por Dick Cheney) iniciaba una nueva ofensiva.

Se producía así Un nuevo escenario llamado de Estrategia de Seguridad Nacional, a partir de 2002 basado en guerras preventivas (afirman) contra los miembros pertenecientes a Los rogue states “los estados canallas”.


John Agnew clasifica las características para la elección de los estados canallas de la siguiente manera:

1. Los que dan apoyo político al terrorismo, por tanto, no se someten a la voluntad de los Estados Unidos y,

2. fabrican o poseen armas de destrucción masiva. (Irán, Iraq, Corea del Norte, Libia y Siria).
Para declarar la “guerra preventiva” a estos estados se debían de reunir una serie de condiciones que Chomsky (2004) clasificaba así:

1. El objetivo debe de estar prácticamente indefenso
2. Ha de ser lo suficientemente importante como para justificar la molestia.
3. Ha de poder retratarse como la encarnación del mal y como una amenaza inminente para nuestra supervivencia.

Lenin (1917) definió la Guerra Imperialista como una guerra de conquista, de bandidaje y de rapiña. ... una guerra por el repartimiento del mundo...

La actual etapa imperialista no dista mucho de esta y se caracteriza por:

Primero: búsqueda de recursos naturales necesarios para la independencia energética y la hegemonía mundial. (Aportación de Jonh Agnew)
Segundo: desarrollo de una industria destinada al control de las opiniones y las actitudes de las persones a través de la propaganda. (Noam Chomsky)
Tercero: un nuevo imperialismo unilateral y militarista donde los políticos se llenan la boca de libertad, democracia i derechos humanos. (Mann)

Paralelamente Brzezinski (1998) refuerza la idea de que los Estados Unidos se han convertido en una potencia con unas capacidades de acceso y de control mundial sin precedentes.

Y aunque su pérdida de influencia, es una realidad, afirma que los EUA todavía tienen la supremacía en los 4 ámbitos decisivos del Poder;
el Militar (según Mann, no tienen rival.);
el Económico (como apunta también Michael Mann, debido en mayor medida al consumo excesivo de sus ciudadanos, más que a su producción);
el Tecnológico (control sobre el sector de las telecomunicaciones);
y el Cultural (una propaganda y un control sobre las opiniones muy marcado).

[Esta a grandes rasgos podría ser la radiografía del Primer escenario] en cambio......

.......autores como Huntington y su obra, El choque de civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial, plantean otro escenario posible y centran sus argumentos en la importancia de la dimensión cultural (genealogía, religión, lengua, historia, valores, costumbres e instituciones) en las relaciones entre las diferentes civilizaciones (la occidental, latinoamericana, ortodoxa, islámica, africana, confuciana, budista, hindú, japonesa).

Como afirma, la cultura y las identidades, están configurando las pautas de cohesión, desintegración y conflicto en el mundo de la postguerra.
Presenta el nuevo orden mundial basado en los grupos de sociedades que comparten afinidades culturales y cooperan entre sí.

Centrando la atención de los conflictos actuales, sobretodo en el Islam, afirmando que occidente se debe unir entorno a los estados Unidos para proteger-se de los ataques de las sociedades no-occidentales.

A pesar de todo, y de una manera secundaria, también reconoce en los estados-nación la necesidad permanente de búsqueda de Poder y riqueza. Al mismo tiempo que afirma que si la cultura y la geografía no coinciden, se las hace coincidir mediante el Genocidio o la emigración forzada.

La alternativa.

Afortunadamente, los imperios son inherentemente inestables en lo político porque sus unidades subordinadas prefieren casi siempre una mayor autonomía. Y si bien no caen; si se separan.
La alternativa a este escenario belicista e imperialista que tiene como protagonistas a Estados Unidos y sus aliados la podemos encontrar en el Foro Social Mundial.

Son coaliciones internacionales que pretenden desafiar al sistema ideológico dominante. Pretenden originar alternativas creativas de pensamiento y acción a la doctrina neoliberal y a la expansión de la Globalización capitalista.

Como afirmaría Ernesto “Che” Guevara, “Contra el imperialismo no puede haber ni retroceso ni aplazamiento, el único lenguaje es el de la fuerza” .
Palabras clave: Geopolítica, Imperialismo, United States of America, the rogue states, guerra preventiva, Choque de civilizaciones, Foro Social Mundial.

viernes, 11 de febrero de 2011

Panorama de las Administraciones Públicas.

Máster en Gestión Pública, Liderazgo Político y Comunicación.
Cristian Santiago de Jesús


PANORAMA DE LAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS 2009.


INTRODUCCIÓN.

Sin duda, y teniendo en cuenta el contexto de crisis económica y financiera al que nos han invitado a convivir en los últimos años, el papel del gobierno a recobrado un papel protagonista y destacado que le ha permitido una mayor intervención; una nueva Gobernanza ¿privada?. No olvidemos que el 43% de bienes y servicios públicos, de los países miembros de la OCDE, están producidos/gestionados por el sector privado. Una coyuntura estratégica que ha facilitado, aún más si cabe, la implementación de las políticas neoliberales por parte de las elites del poder.

Debido a la recerca de la optimización de la eficacia y la eficiencia, en muchos casos de una forma desafortunada y alejada del, cada vez más, desorientado bien común, los gobiernos han introducido recortes- eufemísticamente llamados medidas - que están significando el incremento del estado del desbienestar.


Dicho esto, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, la OCDE, está trabajando a través de buenos indicadores [Contexto, Ingresos, Inputs, Procesos, Resultados y Conclusiones] para ofrecer una comparativa entre el funcionamiento de los diferentes gobiernos de los países miembros. Por lo tanto, tenemos que tener en cuenta que es una organización de referencia en todos los ámbitos de la sociedad, de los gobiernos miembros de la OCDE y del resto de estados que, por el momento, no forman parte de ella.

Simultáneamente, intentan ofrecer sentido común a través del análisis de las capacidades que tienen los gobiernos para servir en favor del interés público y para fortalecer la buena implementación de las políticas públicas que consigan retornar al crecimiento autosostenible de la economía. Una sostenibilidad, que busque el equilibrio entre el respeto a las personas y al medio ambiente y el desarrollo de la economía.

Por todo esto, una adecuada gobernanza es vital para, primero; el crecimiento social, segundo; el respeto medioambiental y tercero; el desarrollo económico a largo plazo. Para conseguirlo tenemos que destacar los valores y la ética del sector público versus el sector privado. Es decir, transparencia y participación como pilares fundamentales de la nueva Gobernanza Pública. Alimentada al mismo tiempo, por la habilidad de los gobiernos en supervisar, anticiparse y adaptarse para conseguir políticas públicas exitosas que permitan, a través de buenas prácticas en la gestión pública, conseguir los objetivos.

En definitiva, el mencionado “éxito” de las políticas públicas dependerá en gran medida de la fiabilidad de los indicadores. Este mecanismo de situar a las políticas y los indicadores en su contexto, nos ayudará, por lo tanto, a comprender mejor las diferencias y similitudes entre los países.

Sin duda, otra de las claves del “éxito” de la OCDE estará en saber desarrollar una serie de indicadores validos, no exentos de debate, que se aproximen a los resultados óptimos y a unas conclusiones útiles de las administraciones públicas. Los objetivos deben ser evaluar, identificar y comprender a las administraciones públicas para conseguir un buen uso que sea beneficioso para todos.

DESENLACE.
Afortunadamente y después de mucha lucha popular, intelectual y política, los gobiernos en las últimas décadas se preocuparon por su capacidad a la hora de mejorar el desarrollo de los servicios públicos en beneficio de los ciudadanos y la buena salud de las empresas.
Paralelamente, desde la cooperación internacional se sugirieron nuevos mecanismos para la mejora de las capacidades de anticipación y gestión de riesgos que deberían haber incrementado la credibilidad y eficacia de los gobiernos.

Esto significa que la Gobernanza Pública de la crisis debería haber estado bien dotada de capacidades para prever, prevenir y responder a las necesidades de un pueblo agotado y, en algunos casos, adormecido, acomodado, de perfil bajo y enquistado en deudas, hipotecas y baja cultura política.

En cambio, sin perder la esperanza, ciudadanos combativos, heroicos, de amplia inteligencia e intelectualidad, abiertos, emprendedores y libres siguen trabajando en el diseño de políticas fundamentadas en los hechos que deben facilitar a sus respectivos gobiernos alcanzar el crecimiento social, cultural, político y económico sostenible.

Sin duda, evitar la crisis financiera reciente hubiera sido posible a través de medidas de protección basadas en los valores de la integridad i la credibilidad de los gobiernos. Unas medidas de protección y unos códigos éticos que deberían fomentar la búsqueda del equilibrio y armonía entre el sector público y el privado.

Se hace inevitable, debido a los intereses del sector privado en influir en las decisiones gubernamentales, incrementar la voluntad por erradicar y prevenir la corrupción en el mercado de la contratación pública. Para ello la OCDE está elaborando herramientas que faciliten las buenas prácticas y garanticen un concurso público transparente y justo. Por todos es sabido, que la legitimidad desaparece o se pone en riesgo el interés común cuando las decisiones se toman a puerta cerrada.

Al mismo tiempo, incrementar los ingresos fiscales a través de un crecimiento responsable de la actividad económica se hace indispensable para compensar el aumento del gasto público en servicios sociales. El recorte de los bienes y servicios públicos no es la solución. Debemos recuperar la salud fiscal de los países de todo el mundo y optimizar el uso de los recursos gubernamentales fomentando la eficacia y eficiencia de un sector público responsable con el interés colectivo. No vaya a ser que padezcamos de alzhéimer y olvidemos que el principal objetivo de los gobiernos debe ser la mejora continua del bienestar social. Por eso, cubrir las necesidades y demandas sociales y empresariales debe formar parte de las prioridades de los gobiernos.

A pesar de todo, los intereses del sector privado, su búsqueda de beneficio, no debe de ser incompatible con la búsqueda del beneficio social de los gobiernos. La colaboración entre ambos sectores es estratégicamente posible y necesaria para conseguir el equilibrio.
En definitiva, a través de valores públicos como la imparcialidad, la legalidad, la integridad, la transparencia, la responsabilidad, la equidad y la participación democrática se mejorarán la confianza y la fiabilidad pública para conseguir los retos del futuro.

viernes, 14 de enero de 2011

LAS EMPRESAS TRANSNACIONALES.

El entorno óptimo para la gestión del libre mercado de las multinacionales está permitiendo una expansión liberal sin límites. La OMC está imparable en su voluntad de evitar continuamente el desarrollo de un marco legislativo global que permita la protección del medio ambiente y castigue las violaciones de los derechos humanos.

Desde las transnacionales se influye intensamente para evitar una globalización de los niveles sociales, ecológicos y de derechos humanos.

El sistema de explotación industrial, de hecho, no ha cambiado sino que se ha transportado a otras zonas del planeta con legislaciones más débiles.

Informe de Unicef.
Según UNICEF los niños de África occidental y central están expuestos a una serie de peligros: por ejemplo, al trabajo infantil, la explotación sexual, la trata, los conflictos armados y otras emergencias. UNICEF a diferencia de la OIT calcula en 150 millones el número de niños de 5 a 14 años que trabajan en todo el mundo.

En la actualidad existe el Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil de la Organización Internacional del Trabajo(OIT-IPEC)

Según la directora de la (OIT-IPEC) Michele Jankanish el objetivo es avanzar en los esfuerzos para llegar a la eliminación y prevención del aumento del trabajo infantil. Un puño de hierro que se esconde dentro de la mano invisible del capitalismo.

Globalización neoliberal de las multinacionales.
Los llamados países en vías de desarrollo proporcionan la ayuda necesaria (en forma de materias primas) para el desarrollo de los países del norte. Por lo tanto, detener esto sería mucho más eficaz que confiar en los efectos benefactores de los inversores multinacionales.

Pero esta opción viene a ser una quimera debido a que tanto los gobiernos europeos como el gobierno de los Estados Unidos apoyan unilateralmente a sus multinacionales y no denuncian, en ningún momento, las violaciones de los derechos humanos llevadas a cabo por empresas como la Bayer (Alemania) o la Total (Francia), entre otras muchas.

Desafortunadamente, el genocidio de más de 3,3 Millones de muertos en 4 años producido en la República Democrática del Congo y Ruanda, tuvo una amplia vinculación con los intereses de las multinacionales para obtener el control de las materias primas de la región.

Al igual que este, en zonas conflictivas como Angola, Myanmar (Birmania) y Sudan, ambiciosas marcas internacionales, con sus compras de materias primas, financian el tráfico de armas y las guerras civiles. Bayer es un buen ejemplo, la empresa alemana, que opera en el campo químico y en el farmacéutico, importa el valioso Tántalo desde el Congo.

Desgraciadamente no sabemos si un móvil de Nokia o de Motorola contiene materias primas con las que se financian guerras en África.

Para evitar estas nefastas consecuencias Werner y Weiss (2004) recogen unas reivindicaciones para fomentar una nueva gobernanza mundial alternativa:

1 Control democrático sobre las organizaciones internacionales como la OMC, el FMI o el BM. En su defecto su eliminación.

2 Apostar por la “desglobalización”. Es decir, Volver a los mercados regionales.

3 Gobierno Mundial en forma de instituciones controladas democráticamente.
Una “Global Governance” que tendría que ocuparse de objetivos globales como los derechos humanos.

4 Domesticar al capitalismo en el aspecto social y ecológico. El destruido “sistema de bienestar
”.

La alternativa:
La resistencia a la doctrina dominante y a los conflictos que originan los agentes neoliberales nacen en febrero de 1998 con el movimiento antiglobalización “People’s Global Action against fre trade” (PGA) .

Acción Global de los Pueblos contra el “Libre” Comercio y la Organización Mundial del Comercio viene a ser una alianza mundial de lucha que pretende funcionar como un instrumento global de comunicación y coordinación. El objetivo es construir alternativas locales a la globalización. Los puntos principales de esta alianza son:

1 Rechazo total a la OMC.

2 Una actitud de confrontación, no creen en el impacto del diálogo.


3 Un llamamiento a la desobediencia civil no violenta y a la construcción de alternativas locales.


4 Una filosofía de organización basada en la descentralización y la autonomía.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Max Weber. El político y el científico.

Max Weber
El político y el científico.

Las virtudes del político son incompatibles con las del hombre de ciencia, con esta dualidad podemos iniciar esta pequeña reseña. De todas formas Max Weber prefiere analizar el vinculo que existe entre ellas antes que profundizar en lo que las separa. No se puede ser hombre político y de estudio a la vez.

Sin duda, el saber “objetivo” ayuda a la acción razonable. La ciencia proporciona conocimientos sobre la técnica que, mediante la previsión, sirve para dominar la vida, tanto las cosas externas como la propia conducta de los hombres […] la ciencia proporciona métodos para pensar, instrumentos y disciplina para hacerlos.

La ciencia debe de estar al servicio del hombre político. Los conocimientos abstractos deben ayudar a disipar, incluso aislar, el riesgo de las decisiones del hombre de acción. Es obvia la importancia del estudio de las relaciones entre causa y efecto, tanto en la ciencia como en la política. Como analiza weber la prioridad jerárquica de los valores del hombre de acción, su curiosidad y sus experiencias orientaran la formación de su cultura política, sus interpretaciones sociales, sus respectivas aportaciones científicas y fomentará el esfuerzo por implementarlos.

A diferencia de Weber, creo que la lucha de actores del pasado debería incentivar nuestra acción presente, esta reciprocidad entre conocimiento y acción garantizaría la conciencia de las generaciones venideras.

La lucha filosófica weberiana basada en acabar con quienes mezclan actitudes políticas con pensamiento racional está condenada al ocaso. Lamentablemente el progreso científico ha concedido a los hombres de estado medios de destrucción y les ha otorgado la capacidad de destruir, la capacidad de dominar. Se convierte en una intervención ilegítima de una colectividad política totalitaria que implica la subordinación de la investigación científica, y por lo tanto, significa su pérdida de autonomía, significa en esencia su fin.

En las ciencias sociales este fenómeno se magnifica, es muy fácil confundir cuadros ideales con la realidad. Con este proceso las interpretaciones sociales, económicas y políticas pierden en rigor científico y se manipulan voluntades a través de la corrompida conciencia científica hacia, como afirma Raymond Aron, batallas de ideas.

Nos encontramos, por lo tanto, con una sociedad devaluada caracterizada por la mediocridad de sus dirigentes y la pasividad de las masas atomizadas y desalmadas.


La búsqueda de la ética, de la pureza en las actividades científicas y/o políticas, la represión de los sentimientos respecto al objeto de estudio, acabar con los juicios de valor y remarcar la distancia existente entre los proyectos y sus consecuencias representan en esta obra los pilares fundamentales del relativismo de Max Weber, rozando en algunos argumentos sobre la moralidad la tradición filosófica nihilista nietzscheana.

La política como vocación.

Inicialmente, en un intento por acotarnos el concepto vasto de política el autor se centra en la dirección o la influencia sobre la dirección de los Estados vistos como una asociación política fundada en la violencia.

Analiza la violencia como el medio especifico de los Estados. Por su contexto histórico bélico, Max Weber relaciona íntimamente estado y violencia, les otorga con éxito el monopolio de la violencia física legítima, siendo estos los únicos con derecho a ejercerla. Permite una dominación de hombres sobre hombres.

¿Cómo se legitima la dominación? Según el autor a través de la legitimidad tradicional (confianza en la costumbre), la carismática (confianza en el individuo capacitado) y la legal (confianza en la racionalidad), es decir, como la que ejerce el Estado actual. Estos serian los tres tipos puros de legitimidad que nos ofrece. Por otro lado, difíciles de encontrar tal cual en la realidad.

Es interesante como destaca de los Estados modernos la separación entre el cuadro administrativo y los medios materiales de la administración y como los dirigentes se han apoderado de ellos para la dominación de sus voluntades.

Unos dirigentes burócratas que viven “de” la política y no “para” la política. Claro que vivir “para” la política implica una independencia y libertad económica que permita buena dedicación. Se convierte en fundamental un equilibrio entre vivir “para” y vivir “de” la política debido a que el desequilibrio político produce corrupción, expropiación de la verdad y acumulación de poder. Según el autor, a esta tendencia le pone freno un funcionariado moderno (funcionarios profesionales), preparado, imparcial y especializado que optimiza el funcionamiento del aparato estatal sine ira et studio. Para Weber, las funciones del burócrata (los que viven de la política) no deben ser ni combativas, ni de lucha. No es adecuado permitir que el burócrata entre en los cargos de decisión política, es necesario evitar que la burocracia domine los cargos políticos.

En cambio, Ira et studio, parcialidad, lucha y pasión en el sentido de “positividad” (Sachlichkeit), de servicio a una causa (Sache) y huir de la vanidad, de la embriaguez personal, constituyen los elementos del político y sobre todo del caudillo político. Ofrece una responsabilidad objetiva y una mesura (Augenmass) distinta y opuesta a la actividad del funcionariado. Mientras que el funcionario ejecuta la orden, el dirigente debe asumir personalmente toda la responsabilidad de sus decisiones y luchar por ellas, al mismo tiempo que tiene que saber guardar la distancia con los hombres y las cosas, es decir, domar el alma del político apasionado que lo diferenciará del político “estérilmente agitado”. Weber se empeña constantemente en la autorresponsabilidad del político bajo el amparo de la democracia parlamentaria. Y con un acento elitista añade, que la política del líder debe ir acompañada por una iniciativa que desempeñe la voluntad del pueblo.

En estos casos, también surge la figura del líder “demagogo” que utiliza el discurso, lo pervierte y se lo apropia de manera intencionada para dominar a través de la confianza de sus partidarios políticos.

Añadir la aportación a la figura del político profesional (vivir “de” la política) cuando lo vincula al “quinto poder”, actualmente en peligro de extinción, al afirmar que el periodista es político profesional y sólo la empresa periodística es, en general, una empresa política permanente. Junto a ella no existe más que la sesión parlamentaria. Un contrapoder en su momento, hábilmente instrumentalizado en las últimas décadas.

Probablemente la democracia plebiscitaria sea el tipo de democracia del líder más importante, entendida como una dominación carismática bajo la fachada de una legitimidad derivada de la voluntad colectiva de los dominados y que persiste gracias a ella. Han de obedecer ciegamente al líder, sin opinión propia. Este es un intento de la teoría weberiana por legitimar los “procesos electorales” de la democracia.

Sólo nos queda elegir entre la democracia caudillista con “maquina” o la democracia sin caudillos, es decir, la dominación de “políticos profesionales” sin vocación […].

Sin duda Max Weber, al enfatizar de una manera elitista sobre la figura del líder ensalza el concepto de libertad y entra en el ámbito de la iniciativa individual, descuidando la frustración que puede implicar la acción colectiva sobre la acción individual. Para el autor la democracia no viene a significar el poder del pueblo, de la masa, de todos. Por el contrario, la democracia nos ofrece el escenario ideal para la elección legítima de los mejores líderes políticos. Es la élite económica y social preparada e independiente la que debe representar a toda la nación a través de la objetividad y la dignidad, en tanto que deben evitar la actitud mezquina y superficial del “político de poder” (Machtpolitiker) y a la ostentosa “política del poder” (Machtpolitik).

Sólo quien está seguro de no quebrarse cuando, desde su punto de vista, el mundo se muestra demasiado estúpido o demasiado abyecto para lo que él le ofrece; sólo quien frente a todo esto es capaz de responder con un “sin embargo”; sólo un hombre de esta forma construido tiene “vocación” para la política.

Cristian Santiago de Jesús.
Universitat d’Alacant.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Modelos de Calidad: El Modelo de Ciudadanía.

Master en Gestión Pública, Liderazgo Político y Comunicación.


Modelos de Calidad: El Modelo de Ciudadanía.
En la actualidad, nos encontramos con la vigencia de varios modelos de calidad, de los cuales destacan el Deming, el Malcom Baldrige, el Modelo Iberoamericano, el EFQM, la ISO, el Ciudadanía, el CAF y el EVAM.

Estos modelos de Gestión de Calidad nos permiten aplicar una serie de valores basados en la importancia de la voz del cliente, en definir, medir y evaluar la gestión, el compromiso e involucración en la organización y la mejora continua.

El Modelo de Ciudadanía.
Este modelo de Gestión de Calidad está adaptado a la Administración Local, ofreciéndonos una visión de la realidad más cercana a todos nosotros. Con este instrumento se tiene el objetivo de promover los principios y los valores de la Calidad Total en las organizaciones públicas.

El contenido del Modelo de Ciudadanía comparte los principios de la Excelencia con otros modelos como la nueva ISO, CAF y EFQM. Tales como:

 Gestión por Procesos,
 Implicación de las Personas,
 Mejora Continua,
 Desarrollo de Alianzas
 y Responsabilidad Social.


Añadiendo un nuevo enfoque con una doble vertiente:

 Orientación al cliente: se tiene presente Entorno y Sociedad.
 Liderazgo: se abre un espacio para el Liderazgo Político.


A modo de conclusión, podemos asegurar, que este es un modelo altamente comprometido con la orientación al ciudadano y que ofrece mucha importancia a la información y a la conectividad entre los diferentes servicios de la organización pública.

Como novedad, añadir, que el Modelo de Ciudadanía ha incorporado el análisis DAFO como herramienta de gestión de calidad, que le permite afianzar sus fortalezas y visualizar sus posibles debilidades.

VALORES DE REFERENCIA
Para el Modelo Ciudadanía, una organización pública de calidad es aquella:

 Que entre sus objetivos programáticos e institucionales incluye obtener la satisfacción de sus empleados, clientes y de la ciudadanía.
 Que favorece que sus líderes políticos expresen su compromiso con esos objetivos, se anticipen a los problemas de la organización y a la evolución de las necesidades de la ciudadanía.
 Que fomenta que sus directivos se impliquen en la mejora continua para alcanzar los resultados establecidos y gestionen dando ejemplo y tomando decisiones sobre hechos y datos.
 Que planifica, identifica prioridades, mide y evalúa sus efectos, innova y rediseña los servicios que presta.
 Que actúa complementariamente, promueve la cultura de la colaboración y supera las fracturas competenciales.
 Que promueve la participación de los empleados y reconoce a quienes se esfuerzan.
 Que gestiona sus recursos materiales defendiendo el interés público.
 Que incorpora herramientas tecnológicas a las funciones más próximas a la perspectiva de la ciudadanía.
 Que tiene un buen sistema de información y seguimiento del gasto público que permite tomar decisiones sobre datos fiables.
 Que establece relaciones fructíferas con otras instituciones u organizaciones.
 Que evidencia el respeto por el entorno y por el Medio ambiente y desarrolla políticas de ahorro de recursos escasos.
 Que invierte en formación de sus empleados y en desarrollo de los conocimientos.
 Que analiza las expectativas de la sociedad y escucha a la ciudadanía estableciendo mecanismos activos de participación.
 Que interactúa, se integra en el entorno, sus organizaciones, los actores y los grupos interesados, y evalúa sus relaciones.
 Que incorpora a su política de recursos humanos el estudio del clima laboral y las opiniones de sus empleados.
 Que establece índices y recoge la perspectiva de los clientes, incluyendo sus quejas y sugerencias, para rediseñar los servicios y reconocer a las unidades que cumplen con los objetivos.
 Que impulsa la creatividad y la innovación en sus procesos.
 Que define normas y estándares, que establece o adopta métodos y procedimientos, que los mide, revisa y mejora.
 Que cohesiona la organización con un sistema de comunicación interna.
 Que publica las características de los servicios que presta y ofrece datos sobre el cumplimiento de sus objetivos y la percepción ciudadana.